Comparsa Los Arcos

Alrededor del año 1945 llegan a Los Arcos las primeras figuras relacionadas con la Comparsa. Se trata de dos cabezudos regalados a “Las Escuelas” para la realización de diferentes “Comedias” u obras de teatro. Estos dos cabezones, representaban a un “Baturro” y una “Baturra”.

Pero no es hasta el año 1954, cuando aparece en Los Arcos la comparsa de Gigantes y Cabezudos, tres cabezudos adquiridos a la empresa “JUGUETERA RECACHA”, que recibieron los nombres de “El Payaso” o “Gigantilla”, “El Negro Zumbón” y “El Mexicano” y dos gigantes procedentes de la empresa catalana “El Ingenio” y que representaban a dos nobles.

Los años no pasaban en balde, y el aspecto de las figuras fue deteriorándose tanto que los tres cabezudos iniciales terminaron por desaparecer. Por ese motivo, en el año 1981, se incorporaron a la Comparsa 6 cabezudos nuevos, dos de cabeza grande, representando a un “Navarrico” y a un Payaso, que ocuparía el puesto de la antigua “Gigantilla” y 4 cabezudos de cabeza pequeña, que representaban a la pareja de actores “Laurel y Hardy” o mayormente conocidos como “el gordo y el flaco”, un pequeño borrachín de cara colorada y un demonio de “ojos verdes”.

En el año 1988, vuelve a repetirse la historia, y tras comprobar el Ayuntamiento el mal estado de las cabezas pequeñas, se decidió a comprar un tercer cabezudo de “cabeza grande”,recuperando la presencia inicial de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Los Arcos. De esta manera llega a Los Arcos “El pirata” o “Alguacilillo” procedente de la firma “Aragonesa de Fiestas”, de Zaragoza”.

Con la entrada en el nuevo siglo, los gigantes sufren una transformación, pasando a ocupar el papel de “Reyes” tras la restauración de “Severino Ortega”. Este artista, que también crea los torillos de ruedas de la localidad, actualiza los bustos y los cuerpos de los gigantes, que ya cuentan con medio siglo a sus espaldas, realizándolos de un material más resistente como es la fibra de vidrio. Sin embargo, las manos y los brazos, al igual que los caballetes, se mantienen.

En el año 2012, la “Reina” sufre uno de sus mayores accidentes, en el que sufrió la rotura de las manos y un golpe fuerte en la nariz. Este año, se produce el punto de inflexión dentro de la Comparsa y los giganteros que en ese momento se encuentran bailando las figuras se proponen formalizar la situación, creando un colectivo encargado de cuidarlasy de crear valses para que sean interpretadosen las calles del pueblo. Así, tras varias reuniones con el Ayuntamiento, se acuerda ensayar en la Casa de Cultura. Con esta nueva idea, se hace un llamamiento a los vecinos del pueblo, y se crea un grupo con ocho personas.

En las fiestas patronales de 2013, se estrena el baile “Vals para Gigantes” del maestro Turrillas, el día 15 de agosto, en la plaza Sta. María. Además se instituye la “Despedida de los Gigantes” como colofón final para la Asociación, marcando el camino a seguir para el 60 aniversario de las figuras.

En 2014 se celebra esta fecha tan señalada y se llevan a cabo varias sorpresas para los vecinos de la localidad. Se cambia la ropa de los gigantes incorporándoles capas para que parezcan más Reyes, se estrena un cabezudo nuevo que representa a un “Peregrino”, se incorporan a la Asociación cuatro dantzaris, se lleva realiza un pasacalles nocturno en la víspera a la celebración del aniversario y se celebra una fiesta con bailes el 17 de agosto como colofón final a ese año.

La presencia de las Dantzaris en el colectivo, llama la atención a un número grande de vecinos, que interesados en aprender a bailar entran a formar parte de la Comparsa. En el verano de 2015 se crean dos gigantes de 2,30 m de altura, destinado a que los más pequeños, puedan aprender a bailar y cuando cumplan 18 años, den el salto a bailar a los “Reyes” con una fácil adaptación. Estas nuevas figuras representan a los guiñoles “Colorín” y “La bruja Remolacha”, que son presentados el 19 de agosto, tras el cohete infantil.

Viendo la buena acogida que está teniendo esta “nueva” Asociación, en las fiestas del año 2016, se realiza un sorteo para poder comprar dos gigantes nuevos, consiguiendo así una comparsa más vistosa. Además se recuperan dos cabezudos antiguos de cabeza pequeña, “El Domonio” y el borrachín, bautizado con el nombre de “Boca Negra”. Gracias al dinero obtenido en el sorteo y en diferentes salidas a otras localidades, se obtienen  fondos para comprar un gigante nuevo, que representa a un Arquero de la “Batalla de Valdegón”, hecho histórico, según el cual, cuenta la leyenda, que el pueblo pasó a llamarse Los Arcos. Este acto se celebró el día 3 de junio, en la mañana del sábado de fiestas pequeñas de la localidad.

En las fiestas patronales de 2017 se repitió nuevamente el sorteo con el nombre “Arquero Busca esposa”, de manera que se buscara una pareja para la nueva figura. Y por primera vez, se salió a la procesión acompañado de gaiteros. Por último se recuperaron los dos cabezudos de cabeza pequeña “El Gordo” y “El Flaco”.

El 19 de mayo 2018, llegó “La Arqueña”, una giganta, con el traje deDantzari de la localidad, que porta en su mano izquierda una cesta con uva y oliva y en la derecha unas espigas de trigo, representando la cultura y el trabajo del campo de la localidad. Por último se restauran los Reyes, para equilibrar la policromía de la Comparsa.

Y

Colorín

colorado,

este

cuento

AÚN

NO

HA

TERMINADO

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